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Lengua
y Literatura en RosarioMIX En
esta sección ud. podra disfrutar de piropos, poemas y frases célebres,
de ayer hoy y el mañana.
| Origen
y evolución del Alfabeto latino : |
Introducción
El sistema
de escritura latino fue copiado de los griegos. Esto es un asunto sabido
y reconocido por los propios romanos. Si tenemos en cuenta que en la Antigüedad
no había más que letras unciales o mayúsculas, comprenderemos
cuán parecidos son los alfabetos griego y latino.
Los avatares de la historia durante la Edad Media hicieron que los dos
sistemas de escritura se apartaran cada vez más, quedando hoy en
día irreconocibles entre sí. Para los romanos era una cuestión
obvia el origen griego de la escritura, y así lo recogen numerosos
testimonios de los autores latinos, como Lucano, Persio, etcétera.
El
Alfabeto y el abecedario
Los etruscos
Es de sobra sabido que los latinos crearon su abecedario a partir del
alfabeto griego. Pero no es tan evidente saber cómo se hizo esta
adaptación. En términos generales fue de este modo: los
romanos, sometidos durante largo tiempo al poder de los etruscos, recibieron
de éstos muchas enseñanzas en diversos campos como el arte
o la escritura.
Escritura latina y etrusca
Fue de éstos, así pues, en última instancia, de quienes
los romanos aprendieron la escritura.
Los griegos
Por su parte los etruscos, latinos y demás pueblos de Italia estuvieron
en contacto desde el siglo VIII a. C. con los griegos que se asentaron
en la colonización griega .
Entre las
colonias de la Magna Grecia destacó desde su fundación allá
por el 750 a. C. la ciudad de Cumas, situada al norte de Nápoles
a orillas del Tirreno. Sus habitantes pertenecían al grupo dialectal
de los griegos occidentales, con un alfabeto algo diferente del griego
jónico-ático, que sería más adelante el griego
estándar.
El alfabeto jónico - ático
Al final
de la época Monárquica, o al principio de la época
Republicana, los romanos adaptan ligeramente la escritura etrusca a su
lengua . Después en época clásica, ante la enorme
avalancha de helenismos que entran en latín, al abecedario se reajusta
para poder representar los sonidos del griego -esta vez ya común-
que eran extraños al latín .
Principales innovaciones
Origen de
la jota
Al final de la Antigüedad se empieza a usar sistemáticamente
la llamada i longa, esto es, "i larga" para los casos en que
la i tenía valor consonántico. Esta letra era como la i
pero alargada y es el germen de la jota, que debe su nombre a la letra
griega iota.
La u y la
uve
También se diferenció gráficamente la diversidad
de usos de la u. La u con valor consonántico mantuvo la grafía
original v, mientras que la vocálica pasó a u. La w fue
una adaptación hecha para las lenguas germánicas.
Aparición
de las minúsculas
Las minúsculas empiezan a emplearse al final de la Antigüedad
y surgen de la necesidad de escribir el trazo completo de una letra sin
levantar la mano redondeando los ángulos para conseguirlo. Este
proceso se produjo paralelamente en latín y en griego bizantino.
El resultado, las minúsculas, fue mucho más diferente que
las mayúsculas.
Tildes y
puntuación
En latín clásico no existían tildes ni signos de
puntuación. Las puntuaciones de los textos latinos han sido puestas
por los editores modernos, pudiendo variar de una época a otra
y de un país a otro. Lo mismo podemos decir de las normas ortográficas
La pronunciación
¿Por
qué sabemos cuál era su pronunciación?
Abecedario
Para determinar la correcta pronunciación del latín nos
tenemos que basar en fuentes indirectas, pues no es ya una lengua hablada.
La investigación filológica moderna ha podido determinar
con gran exactitud la forma de pronunciación del latín a
través de la historia.
Además tenemos que tener en cuenta que fue una lengua muy extendida
en el espacio y el tiempo, por lo que cualquier pronunciación habrá
de referirse a una parte sesgada del latín. Por otro lado, el uso
del latín cuenta con una importantísima tradición
bimilenaria que influye en la manera de pronunciarlo.
En esta tradición han tenido un peso muy importante en primer lugar
la Iglesia Católica, cuya lengua oficial es y ha sido el latín.
En segundo lugar en el Renacimiento nace el Humanismo que renueva su interés
por el Mundo Clásico con sus lenguas a la cabeza. Esta escuela
con Erasmo de Rótterdam a la cabeza reconstruyó la pronunciación
de las lenguas clásicas contraponiéndose en ciertos aspectos
al latín de la Iglesia. Entroncando con la tradición del
Humanismo la filología moderna ha reconstruido la forma de pronunciar
el latín clásico que ahora vamos a estudiar.
¿Cómo
sabemos cuál era su pronunciación?
Para conocer la pronunciación del latín necesitamos saber
los fundamentos de sus fonemas y prosodia . Para el estudio de los fonemas
es importante repasar lo aprendido en Lengua sobre sus rasgos durante
este y otros cursos.
Vocales
Las vocales
en latín eran diez. Nuestras cinco vocales con cantidad larga o
breve. El punto de articulación en las vocales tiene tres grados:
anterior (i, e), media (a) y posterior (u, o).
Semivocales
o semiconsonantes
la i y la u en los contextos que hemos señalado en el cuadro del
abecedario.
Diptongos
A diferencia
del castellano, donde prácticamente cualquier combinación
de una vocal abierta y otra cerrada forman diptongos, en latín
sólo unas pocas combinaciones daban lugar a diptongos:
AE
como en Caesar que los romanos pronunciaban en dos sílabas: Cae-sar.
Por eso los germanos tomaron el nombre como Kaiser.
OE como en poena pronunciado poe-na. Por ello la evolución al castellano
es 'pena'.
AU como en aurum. Por eso da en castellano 'oro'.
Consonantes
Clasificadas
en:
Oclusivas.
Recordamos como regla mnemotécnica que son las consonantes contenidas
en 'petaca' (sordas) y 'bodega' (sonoras)
Simples: LABIALES DENTALES VELARES
Sordas: p t C, k
Sonoras: b d g
Dobles: z x
Labiovelares:
qu- (sorda), (n)gu- (sonora). En ambos casos la u el apéndice
labial- se pronunciaba y se unía a la vocal siguiente formando
un diptongo: quique, lingua, bisílabos ambos.
Aspirada velar h. En latín existió una aspiración
velar sorda semejante a la del inglés. Por tradición no
la vamos a pronunciar.
No oclusivas, divididas a su vez en: líquidas l, r; nasales m,
n; silbante s; fricativa f.
Separación
en sílabas
En lo fundamental
las normas de pronunciación son muy semejantes a las de las lenguas
romances. Sólo vamos a ver algunas diferencias:
Silabación
La silabación difiere del español en los siguientes puntos:
Las vocales
sólo forman diptongo en las siguientes combinaciones: AE, AU y
OE, siempre. UI algunas veces y EU en las palabras de origen griego. Todas
las demás forman hiato. Así, Suetonius tiene en latín
5 sílabas (Su-e-to-ni-us), mientras que para nosotros tendría
3 (Sue-to-nius). Por el contrario, poena ("castigo") o Romae
("Roma") tienen en latín 2 sílabas (poe-na, Ro-mae),
mientras que para nosotros serían 3 ( po-e-na, Ro-ma-e).
La s seguida de consonante se agrupa con la sílaba siguiente al
inicio de palabra; es la llamada s líquida. Así, spes ("esperanza")
es monosílabo en latín, mientras que nosotros lo dividiríamos
en (e)s-pes y adspicio ("mirar") en ad-spi-ci-o.
Acentuación
Que no hubiera tilde, no significa que no haya acento. La inmensa mayoría
de palabras tenían acento. Las palabras sin acento se apoyan en
la palabra posterior y se llaman entonces 'proclíticas' (por ejemplo,
las preposiciones) o en la anterior y se llaman entonces 'enclíticas',
en cuyo caso se escribe sin espacio entre ambas (por ejemplo, la conjunción
copulativa latina que, en Populusque, o, como en español,
dígame). El acento latino era de tipo intensivo, como el nuestro.
La sílaba tónica sonaba con más intensidad que las
demás. En general, las lenguas romances colocan el acento en la
misma vocal que lo llevaba en latín.
Las palabras según su acento pueden ser en latín:
Graves o
llanas: Será el acento de todas las palabras bisílabas:
Roma, consul, dolor, etcétera y de algunas de las de tres o más
sílabas: regina, amabamus, immanentes, etcétera.
Esdrújulas: Serán algunas de las palabras de tres o más
sílabas: prominens, invideo.
Agudas: no existen palabras agudas en latín salvo, claro está,
los monosílabos: ius, vis, etcétera.
Las palabras de tres o más sílabas se acentúan en
función de la penúltima sílaba. Si ésta es
larga, la palabra será llana, si es breve, entonces será
esdrújula. La cantidad silábica está determinada
por estos factores:
Las sílabas
cerradas son siempre largas Las sílabas abiertas seguidas de vocal
son breves. Los gramáticos latinos tenían consciencia de
ello y lo formulaban con esta frase: vocalis ante vocalem corripitur ("vocal
delante de vocal se abrevia").
Las sílabas abiertas seguidas de consonante no sabemos si son largas
o breves.
Para este grupo de sílabas, y para todas las demás tenemos
una fuente de información fundamental: nuestra propia lengua. En
general podemos afirmar que el acento latino cae en la misma vocal que
el acento de la palabra española correspondiente. Así regina
se corresponde con reina, consules con cónsules, etc.
Proponemos
como corolario la siguiente proposición lógica para determinar
el acento de las palabras de tres o más sílabas:
Penúltima larga -> Palabra llana
Penúltima breve -> Palabra esdrújula
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